Quien escribe
Nací en el año de llamada quinta erótica y recién cumplidos los 40 me siento cada vez mas identificado con internet y las nuevas tecnologías.
En mi infancia sólo hubo espacio para dos cosas, ir al colegio y el deporte. Con 8 años empezaba a hacer Judo y a los diez estaba ya federado también en baloncesto y en balonmano. Y así continuaron los años, hasta que con 16 después de ir a la concentración nacional juvenil de balonmano, recuerdo a Mateo Garralda como compañero de habitación y a Barrufet y Masip en la habitación contigua con quienes cambié sendos pantalones del Barça y del Manresa. Recién llegado de aquella concentración me fui a Llanes con un buen amigo del colegio, lugar maravilloso que os recomiendo, y fue justo llegar a la playa, darnos el primer baño, cuando llegó mi mayor sorpresa hasta la fecha: me llamaron del aquel entonces Forum Valladolid para que ficharme y llevarme a hacer mi primera pretemporada a Cuenca, si existía! no era una ilusión.
No llegué…, lesiones, falta de centímetros (y de cabeza) pero continué jugando y lo que fue más importante divirtiéndome, en otros clubes en Palencia y Zamora hasta que por fin una lesión en el hombro me obligó a colgar las botas.
En todo este trajín de jugar al baloncesto, en cuanto pude me compré mi primera moto y un 486 con el que empecé a trastear y a aprender algo de informática … estudiaba lo que podía: agrónomos, económicas hasta que acabé en empresariales, y comenzaba también mis primeras aventuras empresariales con negocios de copas que tuve durante unos años.
Por fin llegó la hora de trabajar “en serio”, y tuve la gran suerte de comenzar en “casa” de la entrañable familia Gabarrón a quien dedico un cariñoso saludo. Fue curioso , mi primer trabajo respetable vino como un favor que les hice convirtiédome en chófer de un multimillonario yanky de visita por España. En su Fundación di los primeros pasos y fui aprendiendo a convivir con el mundo de la empresa. Por las tardes daba cursos de informática en la asociación de la que era presidente mi buen amigo Ignacio Tremiño, Aspaym.
Un buen día, algo aburrido de tanta pintura y escultura, descubrí en el Norte de Castilla un anuncio, del que aún guardo el recorte como si fuera un tesoro, donde buscaban una persona para comercializar soportes publicitarios. Ahí que fui! como se dice y envié mi CV, y a los pocos días estaba sentado con Juan Alegría por aquella época Director General del Real Valladolid. De Juan qué decir, imaginaos que uando nos dijo que se iba del club algunos entre los que yo me encuentro tuvimos que mordenos la lengua para no soltar unas sinceras lágrimas. Pues bien llegó el día de la última entrevista, la más corta de mi vida, con Angel Fernández entonces Presidente del club, quien tras hacerme la ya célebre pregunta ¿eres feliz? a la que respondí “sin duda” me contrató sin más espera. Que estupendos 8 años pasé allí, no os imaginéis que todo fueron sonrisas, hubo sinsabores pero no había quien pudiera con nosotros.
Cam bis, presidentes, resultados, descensos…llegó el fin de una etapa y decidí irme a dirigir una empresa que recién se creaba para poner en marcha desde cero un sistema de fidelidad Socio Club. Dedicación, entrega, horas y horas que fueron necesarias para contrareloj
